miércoles, 7 de noviembre de 2007

Tiempos Modernos ( Comentario Grupal).

COMENTARIO SOBRE LA PELÍCULA “TIEMPOS MODERNOS”

¿Cuántas veces aparece un reloj?
A lo largo de la película aparecen cuatro veces, dos de ellas en la primera fábrica donde trabaja Charlie, luego aparece en tercera vez un reloj que Charlie mete en una máquina, en un descuido, y lo aplasta, y también aparece un reloj de pie cuando están Charlie y la huérfana pensando en que viven en una casa grande.

Comentario sobre el primer plano y el último.
En el primer plano se aprecian unas imágenes en las que aparecen unos borregos que puede significar que todos los trabajadores, según la filosofía de Taylor, están obligados a funcionar como borregos, en la que ellos no pueden elegir nada por sí mismos, sino que se deben limitar ha hacer su función sin pensar nada.
En el último plano aparecen Charlie y la huérfana, en una imagen en la que parece que han ganado su libertad, pues se van caminando por una carretera hacia un lugar donde comenzar una nueva vida, pero si pensamos más detenidamente, también podemos observar que esa carretera es muy recta y larga, y es por ella por donde caminan, y los telespectadores no se dan cuenta de que en realidad, ellos están siguiendo un camino establecido, no tienen opción de elegir entre otros posibles caminos, o simplemente, hubiesen marcado su propio camino.

¿Qué significado tiene la bandera roja?
La bandera que aparece en la película, que en realidad no se aprecia si es roja o de otro color, pero podemos observar que es la bandera comunista, lo que indica que se revelan contra la sociedad del momento, y piden ser todos iguales. En las escenas referidas a este momento, se ve, durante una manifestación, como Charlie coge la bandera con la intención de devolverla al camión de la que ésta cayó y lo toman como el líder del comunismo.

¿Cuándo deja de ser muda?
Al principio, varias veces se escuchan ordenes del jefe, para aumentar la velocidad de las máquinas, para que los trabajadores lo hagan más rápido, también se escuchan campanas para la hora del desayuno y para volver al trabajo, y por última vez lo que se escucha es la canción que canta en el bar.


¿Cuántas organizaciones aparecen?
El sindicato, la policía, los dueños de varias empresas como las fábricas, la panadería, el centro comercial, el restaurante, las huelgas, la empresa de la máquina de comida y los roles de la familia de la huérfana, donde mientras el padre se encarga de buscar trabajo, ella robaba comida para su familia.

martes, 6 de noviembre de 2007

TIEMPOS MODERNOS

FICHA TÉCNICA.

Dirección: Charles Chaplin.


Producción: Charles Chaplin.

Guión: Charles Chaplin.

Fotografía:
- Rollie Totheroh,
- Ira Morgan.

Reparto:
- Charles Chaplin.
- Paullete Morgan.
- Chester Conklin
- Lloyd Ingraham.

Datos y cifras.
País: Estados Unidos.
Año: 1936.
Género: Comedia / Romance.
Duración: 87 minutos.


Compañías.
Productoras: United Artists




ARGUMENTO.
Tiempos Modernos es un largometraje de 1936 dirigido, escrito y protagonizado por el célebre actor Charles Chaplin. La película constituye un retrato de las condiciones desesperadas de empleo que la clase obrera tuvo que soportar en la época de la Gran depresión,, condiciones promovidas, en la visión dada por la película, por la eficiencia de la industrialización y la producción en cadena. En la película también intervienen Paulette Goddard, Henry Bergman, Stanley Sandford y Chester Conklin. La película muestra escenas de corte futurista de la factoría en la que trabaja Charlot que podrían haber sido influenciadas por el film Metrópolis de Fritz Lang.
Tiempos modernos fue un filme a caballo entre el cine mudo y sonoro. Se incluyeron algunos efectos sonoros en la película, como música, cantantes y voces provenientes de radios y altavoces así como la sonorización de la actividad de las máquinas. Al final del film puede escucharse brevemente la voz de Charles Chaplin, que canta una versión de la canción de Léo Daniderff, Je cherche après Titine, pero con una letra sin sentido, conocida como "nonsense song", cuyos sonidos tratan de asemejarse a una mezcla de francés e italiano, con alguna palabra reconocible en inglés.
Considerado como un ejemplo de filme de crítica social, el mismo Chaplin negó la relevancia que muchos han querido darle a su trabajo en este largometraje.
Síntesis de la trama:
Charlot trabaja en una fábrica apretando tornillos en una cinta sin fin. Un día tiene un ataque nervioso producto del stress de su trabajo, comienza a apretar narices en vez de tornillos y termina creando el caos antes de que puedan reducirle (y echarle a la calle, claro). Una vez recuperado, es encarcelado acusado injustamente de encabezar unos tumultos callejeros. Tras su estancia en prisión, se encuentra con que la vida en la calle es bastante difícil. Entonces, intenta que lo vuelvan a encerrar echándose la culpa de un robo de un trozo de pan cometido por una huérfana que tenía mucha hambre. Los dos acaban buscándose la vida juntos. El vagabundo vuelve a trabajar en la fábrica como ayudante de mecánico. Pero la fábrica cierra a causa de una huelga y de nuevo el protagonista es detenido acusado injustamente de haber atacado a un policía durante unos disturbios. Al salir de la cárcel, se encuentra con que la huérfana ha encontrado trabajo en un café en el que los camareros cantan y le promete buscarle trabajo también a él. El vagabundo es un camarero malísimo pero, al mismo tiempo, divierte mucho a los clientes, así que parece que han encontrado un empleo estable. Pero llegan los encargados del orfanato e intentan llevarse a la chica. Los dos consiguen escapar. En la secuencia final, ambos caminan por un camino desolado. La chica comienza a llorar, pero el vagabundo la anima a no perder la esperanza. Se alejan juntos hacia el horizonte.
Charlot es un trabajador en una gran factoría. Debido a una crisis nerviosa es despedido y se busca la vida por las calles, donde conoce a una bella huerfanita a la que rescata de las autoridades que quieren enviarla a un orfanato. Ambos intentan rehacer su vida y Charlot intenta varios empleos perdiéndolos rápidamente. Este personaje no crítica al sistema capitalista, sino que quiere formar parte de él, esto se puede apreciar en varias escenas de la película, por ejemplo cuando sueña como seria su vida en la casa de un burgués de la época. La película es una obra maestra, objeto de estudio para conocer como era la vida en esos tiempos de florecimiento de la burguesía.
CHARLES CHAPLIN. Biografia
Charles Spencer Chaplin nació en Londres en 1889. Su padre, Charles Chaplin, era un actor de origen judío, un virtuoso del violonchelo, alcohólico, abandonó a sus hijos y murió muy joven. Su madre, Hannah cantante y bailarina, era una actriz de poca monta, alcohólica, se hizo cargo de los dos hijos, Sydney y Chaplin. Charles sustituyó a su madre en el teatro un día en que esta se puso afónica. Con la misma canción que cantaba su madre, a los cinco años, Charles tuvo un éxito memorable. Desde ese día actuó Charles y dejó de actuar su madre (Taylor, 1993. Esto le permitió en pocos años hacerse con una gran capacidad interpretativa para la comedia y la mímica. Cuando la madre se volvió loca y fue el propio Chaplin quien condujo a su madre a un manicomio. Los hermanos Chaplin pasaron temporadas entre orfelinatos y otras instituciones de caridad. Al morir su madre, Sydney, su hermano mayor y él vivieron de la caridad pública y de trabajos ocasionales en las calles y en el teatro. Su vida fue de extrema pobreza. El niño se ganaba la vida cantando y haciendo mímica por las calles de Londres A partir de los 12 años Charles trabajó en varias compañías teatrales.
A los Estados Unidos llegó enrolado en la troupe cómica londinense de Fred Karno. Lo vio actuar el productor Mack Sennett, jefe de la Keystone, que percibió inmediatamente su talento y lo llevó con él a Chicago y a California. Rodó decenas de películas para Sennett hasta que comenzó a rodar sus propias películas.
Casi desde sus comienzos creó el famoso personaje del vagabundo, conocido por ‘Charlot’, que le hizo mundialmente famoso. ‘En esa figura se funden otras muchas: (Fernández-Santos 1997) la del judío errante, la del pícaro enamoradizo, la del bandido generoso, la del apátrida 'sentimental, la del golfo enamorado, la del mendigo dandy, la del artista de la supervivencia, la del exiliado perpetuo y otras cristalizaciones de la metáfora bíblica de la sal de la tierra, es decir: la revulsiva, irresistible y confortadora gracia de esa casta de individuos que, expulsados de la colectividad porque no saben ceder a ésta un milímetro del territorio de su independencia, convierten su soledad en su pueblo’.
El mismo Chaplin dio a su personaje del vagabundo, que le acompaño desde sus primeros tiempos hasta la película Tiempos Modernos (Modern Times, 1940), el vestuario y maquillaje que lo identifica. Estaba formado de prendas de vestir prestadas o apropiadas de otros actores. Las botas de Sterling, tan grandes que para llevarlas se las tenía que colocar en el pie que no correspondía, los grandes pantalones del gordísimo Fatty Arbuckle, el sombrero hongo del suegro de Arbuckle, que tenía la cabeza muy pequeña, una estrecha chaqueta de Charles Avery, y el bastón que hacía tiempo el mismo Chaplin manejaba con soltura. Acompañados del bigotito cortado bajo la nariz, el personaje se hizo característico y fue desarrollado y perfeccionado a lo largo de los 22 años siguientes.
Entre 1914 y 1923 Chaplin interpretó, escribió, musicalizó, supervisó la fotografía, dirigió y produjo nada menos que 69 filmes. Rodó 35 películas en la Keystone, muchas de las cuales dirigió. Allí perfeccionó su oficio y pasó por otras compañías hasta tener estudio propio, en 1917. En esa época realizó cortos memorables. En 1919 rodó su primer largometraje El Chico (The Kid, 1921), obra social en la que incluye elementos autobiográficos y su preocupación por los niños abandonados.
En 1925 dirigió La quimera del oro (The Gold Rush) y en 1928 El circo, consideradas ambas de lo mejor de su filmografía. En esos tiempos, el cine sonoro preocupó a Chaplin, que había visto caer a directores y astros del cine mudo. Sus siguientes películas, a pesar de incluir sonidos, música o trabalenguas, siguieron siendo eminentemente de mímica y pantomima muda a pesar de que el cine entraba de lleno en el sonoro.
Las críticas del puritanismo norteamericano, producidas por los contenidos o trasfondos sociales de las películas de Chaplin, se vieron incrementadas notablemente con la película El gran dictador (The Great Dictator, 1940), una sátira contra las dictaduras, en la que personifica caricaturescamente a Hitler. El mismo Chaplin comentó posteriormente que si hubiera sabido en aquello momentos la verdad sobre los campos de concentración y el exterminio nazi, nunca hubiera osado realizar la película. Las campañas de descrédito contra Chaplin se agudizaron a partir de la película Monsieur Verdoux, en 1947, sobre un cínico personaje que emulando a Barba azul se dedicaba a enamorar mujeres para quedarse con su dinero después de asesinarlas y mantener así a su familia. El trasfondo comparativo entre los crímenes de Verdoux y los que hacían los aliados en la guerra fría no gustó demasiado a las autoridades y a los patriotas americanos, y Charles Chaplin se exilió de los Estados Unidos en 1953.
Antes de abandonar los Estados Unidos rodó su última gran película, Candilejas (Limelight 1952), llena de referencias autobiográficas, sobre actores y el teatro. ‘Es Candilejas su gran película final, (Fernández-Santos 1997) la que logró la entera fusión en un solo gesto de la carcajada, y la lágrima y la contiene, en la terrible imagen del camerino donde Chales Chaplin y Buster Keaton, lo príncipes de la comedia fundacional de Hollywood, se van despojando de los acicalamientos de sus caretas de cómicos geniales y quedan reducidos a máscaras trágicas’.
Ya en Londres dirigió e interpretó Un rey en Nueva York (A King in New York, 1957), una crítica despiada contra la sociedad norteamericana, las persecuciones de la era de la caza de brujas del senador maccarthista que él mismo había sufrido y el dominio de la publicidad. Su última película, en la que no actuó fue La condesa de Hong Kong, (A countess From Hong Kong, 1967), a los 77 años, interpretada por Sofía Loren y Marlos Brando.
Charles Chaplin falleció, rodeado por sus hijos, nietos y su última esposa, Oona, hija del gran dramaturgo estadounidense Eugene O'Neil, en su casona suiza de Vevey, en la Navidad de 1977.
Chaplin fue excelente mimo, frustrado actor dramático según él mismo, un magnífico director, un músico aceptable, tocaba el violonchelo, compuso las músicas de la mayoría de sus películas y fue sobre todo uno de los grandes magos de la historia del cine.

Las películas en las que se acentúa una mayor carga de crítica social en Charles Chaplin: El peregrino, Vida de perro, El chico, Luces de la ciudad, La calle de la tranquilidad, Tiempos modernos, El gran dictador, Monsieur Verdoux y Un rey en Nueva York.
La modernidad es un período histórico que aparece, especialmente, en el norte de Europa, al final del siglo XVII y se cristaliza al final del siglo XVIII. Conlleva todas las connotaciones de la era de la ilustración, que está caracterizada por instituciones como el Estado-nación, y los aparatos administrativos modernos. Tiene, por lo menos, dos rasgos fundamentales que todos los teóricos enfatizan.El primero es la autorreflexidad. Giddens y Habermas quieren decir con esto que la modernidad es ese primer momento en la historia donde el conocimiento teórico, el conocimiento experto se retroalimenta sobre la sociedad para transformar, tanto a la sociedad como al conocimiento. Eso con la era de la información ha llegado a un nivel supersofisticado. Las sociedades modernas, distinguiéndolas de las tradicionales, son aquellas sociedades que están constituidas y construidas, esencialmente, a partir de conocimiento teórico o conocimiento experto.Para dar un ejemplo, la diferencia estereotipada entre sociedad tradicional y sociedad moderna. En la sociedad tradicional, un grupo étnico en el Amazonas hace 30 o 40 años, las normas que rigen la vida diaria son generadas endógenamente a través de relaciones cara a cara, en el día a día, históricamente. En las sociedades modernas las normas que rigen la vida cotidiana, que determinan cómo significamos, cómo interpretamos, cómo vivimos nuestra vida, no están producidas a ese nivel de la relación cara a cara, sino que están producidas por mecanismos expertos, impersonales, que parten del conocimiento experto en relación con el Estado.La segunda característica de la modernidad que Giddens enfatiza es la descontextualización, que es el despegar, arrancar la vida local de su contexto, y que la vida local cada vez es más producida por lo translocal. Por eso muchos movimientos sociales hablan de resituar la vida local en el lugar.

Sevilla 11 de Octubre de 2007- práctica sobre los PRINCIPIOS CIENTÍFICOS (Taylor)

La clase de hoy ha estado dedicada a trabajar un poco con los principios científicos de Taylor. Al comienzo, hemos estado comentando un poco sobre el autor Frederick Taylors, ¿Quién era?, ¿Qué hizo?, ¿Cuáles fueron sus principios? etc.… (“antes”). Una vez comentado un poco, Lola, nos expuso los principios y dividió la clase en grupos repartiendo un principio para cada dos grupos.

Los principios eran los siguientes:

  1. Estudio de Tiempos.
  2. Estudio de Movimientos.
  3. Estandarización de herramientas.
  4. Departamento de planificación.
  5. Principio de administración por excepción.
  6. Tarjeta de enseñanzas para los trabajadores.
  7. Reglas de cálculo para el corte del metal.
  8. El sistema de ruteo.
  9. Métodos de determinación de costos.
  10. Selección de empleados por tareas.
  11. Incentivos si se termina el trabajo a tiempo.

A mi grupo le asignó el principio número 11, “Incentivos si se termina el trabajo a tiempo”. Grupalmente en clase, hemos tenido que trabajar dicho principio y contestar una serie de preguntas según nuestros propios conocimientos, que a continuación expondré. Una vez terminado cada grupo, se ha elegido a un portavoz quién ha sido el encargado de exponer las preguntas de su respectivo grupo a toda la clase.

Preguntas:

1-. ¿Qué es una organización?
Conjunto de elementos que establece un orden coherente.

2-. ¿Qué es educación?
Proceso mediante el cual se adquiere aprendizaje (habilidades...) para la realización de alguna tarea. Proceso mediante el cual se perfecciona y mejora las cualidades humanas a través del aprendizaje.

3-. ¿Quién es Frederic Taylor?
Ingeniero estadounidense, promotor de la organización científica del trabajo.
En relación con la organización, extrajo la idea de realizar un trabajo, descomponiéndolo en tareas simples, cronometrándolas y exigiendo la realización necesaria en el tiempo justo.
En relación con la educación, se ve el reflejo de la jerarquización que Taylor estableció en la industria. Causalmente, dentro del centro escolar podemos encontrar una jerarquía en la que destaca el inspector, director, profesor, alumno..., según la posición que ostente cada uno, tienen una responsabilidad y una labor por separado que desempeñar.

INCENTIVOS SI SE TERMINA EL TRABAJO A TIEMPO:

Esta frase la escoge Taylor para motivar a los trabajadores para que realicen su trabajo a tiempo y de este modo, aprovechar el tiempo lo máximo posible, es decir, Taylor utiliza los incentivos como un reforzamiento positivo para ahorrar tiempo produciendo un mayor número de materiales.
En lo referente a la educación, este tipo de medida favorece el rendimiento del alumno, ya que éste aprovechará mejor el tiempo y el profesor le podrá dar a elegir los trabajos voluntarios para subir nota y así poder ellos obtener más puntos que le permitirán tener más nota, y puesto que vivimos en un país en donde se valora mucho la meritocracia, estos se esforzarán al máximo para conseguir esas actividades aprovechando mejor su tiempo.

El Barómetro de Valores, COMENTARIO Y FRASE.

Según los compañeros encargados de contabilizar los votos, los resultados de esta dinámica fueron los siguientes:


Item 1: 54 personas a favor y 17 en contra.

Item 2: 62 personas a favor y 9 en contra.

Item 3: todos a favor.

Item 4: 6 a favor y 65 en contra.

Item 5: todos a favor.

Item 6: 13 personas a favor y 58 en contra.

Item 7: 35 personas a favor y 36 en contra.

Item 8: 65 a favor y 6 en contra.I

tem 9: 6 a favor y 65 en contra.

Item 10: la mayoría en desacuerdo.

Como se puede observar, en la mayoría de las ocasiones coincidíamos todos a excepción de algunas personas entre las que me incluyo, como por ejemplo, en la primera afirmación, pues la mayoría votó a favor y yo junto a otros pocos compañeros vote en contra. Luego había algunas afirmaciones en las que los votos se igualaban en ambas posturas, como podemos comprobar en la frase: “el tiempo es un valor colectivo”.
Esta es la frase que he elegido para comentar.
Yo estoy a favor de que el tiempo sea un valor colectivo. Por un lado pienso que es individual pues como solemos decir, “cada uno tiene derecho ha hacer con su tiempo lo que quiera” pero pienso que es colectivo pues mi tiempo influye en el de otra mucha gente y viceversa. Cada uno puede planificar su tiempo pero dentro de unos márgenes colectivos.
Por ejemplo, no podemos elegir la hora a la que queremos entrar al trabajo ni el tiempo o las horas que cada día queramos estar trabajando pues eso esta establecido y no podemos incumplirlo sin que conlleve unas consecuencias. Nosotros tenemos que adaptar nuestro tiempo al tiempo ya marcado por la sociedad en general y aún así surgen contratiempos que no esperábamos y volvemos a reajustar nuestro tiempo de modo que no podemos realizar correctamente lo que teníamos planificado. Por ello no somos dueño en parte de nuestro tiempo, pues no es un valor individual sino también colectivo.

Ha sido una dinámica interesante pues hemos podido contrastar opiniones y eso siempre me parece interesante, es bueno ver las cosas desde diferentes puntos de vista y en esta dinámica se han visto y lo hemos podido comprobar en las argumentaciones que hemos dado muchos de nosotros sobre porqué estamos en contra de la frase o a favor.
Además podemos ver como muchos de los compañeros entendían la frase de forma diferente a otros aun estando en la misma posición, y la verdad es que desde mi punto de vista, hay frases que no se han visto muy claras y nos han sido difíciles de entender en un primer momento.
Hay veces que creemos que estamos en lo cierto sobre cualquier tema porque no tenemos más información y no contrastamos opiniones y cuando lo hacemos podemos darnos cuenta de que lo que dice la otra persona tiene mas veracidad o es más lógico que lo que nosotros pensábamos y con el barómetros de valores hemos comprobado, como después de las argumentaciones, muchos de los compañeros que en un principio pensaban una cosa, han cambiado de opinión al escuchar las opiniones de otros compañeros pues les han parecido más convincentes que las suyas y les ha hecho pensar mejor y ver la misma afirmación desde otro punto de vista quizás más acertado.
Sin el intercambio de opiniones es más difícil saber si estas en lo cierto o no, por ello es bueno este tipo de dinámicas donde podamos debatir, intercambiar y contrastar opiniones.

DINÁMICA Nº 2, EL BARÓMETRO DE VALORES. (10 octubre 07)

La segunda dinámica realizada en esta asignatura es denominada el Barómetro de Valores. Ésta dinámica presenta 10 afirmaciones sobre el tiempo, las cuales fueron leídas en clase una por una. Las afirmaciones eran las siguientes:
  1. El tiempo es un elemento que favorece los procesos educativos heterogéneos, complejos y singulares.
  2. La cultura educativa se basa en planteamientos circulares.
  3. El tiempo está estrechamente relacionado con el desarrollo económico, social y cultural.
  4. El tiempo es uniforme y en sí ya tiene “cualificación”.
  5. Al estudiar los problemas del tiempo se aprenden cosas sobre la humanidad y sobre uno mismo.
  6. El tiempo es justamente lo único que nos pertenece.
  7. El tiempo es un valor colectivo.
  8. El profesorado vive otro tiempo.
  9. La normativa sobre los horarios escolares es coherente con los proyectos educativos del centro.
  10. El reloj nos proporciona la precisión educativa que necesitamos.

    Para la realización de esta dinámica la clase fue dividida en dos posturas diferentes, en la que los alumnos debíamos de situarnos según nuestro punto de vista. Dichas posturas eran: a favor de la afirmación o en contra de la afirmación situándonos a la izquierda o derecha del aula respectivamente según el caso.
    Una vez que la profesora leía la afirmación, nosotros teníamos que situarnos a un lado u otro de la clase según nuestro criterio y defender nuestra postura con argumentaciones convincentes, así fue hasta completar las diez afirmaciones.
    Algunas de esas argumentaciones fueron tan convincentes que más de un compañero acabó cambiando su criterio y pasándose al lado contrario del que estaba situado.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Frederick Winslow Taylor



Frederick Winslow Taylor (20 de marzo de 1856- 21 de marzo de 1915) Ingeniero Mecánico y economista estadounidense, promotor de la organización científica del trabajo. En 1878 efectúo sus primeras observaciones sobre la industria del trabajo en la industria del acero. A ellas le siguieron, una serie de estudios analíticos sobre tiempos de ejecución y remuneración del trabajo. Sus principales puntos, fueron determinar científicamente trabajo estándar, crear una revolución mental y un trabajador funcional a través de diversos conceptos que se intuyen a partir de un trabajo suyo publicado en 1903 llamado Shop Management.
Según Antonio Serra Moneda, Taylor desde su adolescencia comenzó a perder la vista, además, su cuerpo era de contextura débil y no podía participar de los juegos que los otros organizaban como el beisbol y el tenis. “Obligado al degradante, para un muchacho, papel de espectador, dedicó su vida a concebir cómo mejorar el rendimiento del esfuerzo físico derrochado por los jugadores mediante un diseño más adecuado de los instrumentos por ellos utilizados”. Esta actitud lo marcaría de por vida, para él lo importante era medir el esfuerzo, el lugar y los movimientos para obtener una vasta información y, de ahí, sacar provecho de manera que se diera la mayor eficiencia posible tanto en el deporte como en la producción. Sus biógrafos también lo califican como una persona de actitud inflexible frente a las reglas del juego “incluso un juego de críquet representaba para él una fuente de estudio y de análisis”.


Algunos de sus Libros
Piece Rating System (1895)
Shop Management (1903)
The Principles of Scientific Management (1911)

Teoría
Para acercarnos a Taylor, claro está, antes de empezar a determinar cuáles son sus principios y cuáles son sus justificaciones, primero debemos detenernos a mirar cuál era para su época la manera de cómo se hacían las cosas. Se sabe que antes de las propuestas de Taylor los obreros eran responsables de planear y ejecutar sus labores. A ellos se les encomendaba la producción y se les daba la “libertad” de realizar sus tareas según la forma que más ellos creían era la correcta, el autor lo describe de esta manera: “encargados y jefes de taller saben mejor que nadie que sus propios conocimientos y destreza personal están muy por debajo de los conocimientos y destreza combinados de todos los hombres que están bajo su mando. Por consiguiente, incluso los managers con más experiencia dejan a cargo de sus obreros el problema de seleccionar la forma mejor y más económica de realizar el trabajo” (Taylor Pag.40). De ahí que sus principios “vistos en su perspectiva histórica, representaron un gran adelanto y un enfoque nuevo, una tremenda innovación frente al sistema”. Se debe reconocer aquí que Taylor representa el sueño de una época, como lo es Estados Unidos de los primeros años del siglo XX donde era imperativo alcanzar la mayor eficiencia posible, cuidando el medio ambiente, aunado a una explosión demográfica acelerada en las ciudades, una demanda creciente de productos y el pesar de la guerra.
Principios de la Industria del trabajo
A continuación se presentan los principios contemplados en dicho trabajo:

  • Estudio de Tiempos.
  • Estudio de Movimientos.
  • Estandarización de herramientas.
  • Departamento de planificación.
  • Principio de administración por excepción.
  • Tarjeta de enseñanzas para los trabajadores.
  • Reglas de cálculo para el corte del metal.
  • El sistema de ruteo.
  • Métodos de determinación de costos.
  • Selección de empleados por tareas.
  • Incentivos si se termina el trabajo a tiempo.
Ahora, es preciso retomar los cuatro principios del autor que darían el giro a la manera de cómo se hacía el trabajo en aquella época, es así como las personas que administran la producción deben adquirir nuevas responsabilidades como se verá a continuación. Según él, los managers:
Elaboran una ciencia para la ejecución de cada una de las operaciones del trabajo, la cuál sustituye al viejo modelo empírico.
Seleccionan científicamente a los trabajadores, les adiestran, les enseñan y les forman, mientras que en el pasado cada trabajador elegía su propio trabajo y aprendía por sí mismo como mejor podía.
Colaboran cordialmente con los trabajadores para asegurarse de que el trabajo se realiza de acuerdo con los principios de la ciencia que se ha elaborado
El trabajo y la responsabilidad se reparten casi por igual entre el management y los obreros. El management toma bajo su responsabilidad todo aquel trabajo para el que está más capacitado que los obreros, mientras que, en el pasado, casi todo el trabajo y la mayor parte de la responsabilidad se echaban sobre las espaldas de los trabajadores (Taylor Pag. 43).
El estudio del trabajo se hace consultando al trabajador, si no en asociación con él.
Gestión científica
El deseo de Taylor, en aplicar su venerado “scientific management”, iba en la noble dirección de conseguir la máxima prosperidad del empresario, así como la máxima prosperidad para el trabajador (Taylor pag. 21), aún así, después contradice esta afirmación diciendo que ha visto como los trabajadores que empiezan a tener aumentos en su sueldo en más de un 60% se convierten "tomadores de trago" y empiezan a disminuir su producción y, así, su calidad de vida; de ahí que el 60% en el aumento de sueldo sea para él el tope máximo a pagarle al que el califica como un trabajador tipo buey.
Para terminar, se deben citar algunos de los argumentos de Taylor para la aplicación de sus propuestas. Para él, el hombre es, por naturaleza, perezoso e intenta escudarse en ello para realizar lentamente su trabajo haciendo creer al empresario que está dando lo mejor de sí. De ahí que se deben medir los tiempos y los movimientos de estos trabajadores para estudiarlos y encontrar la mejor combinación de movimientos musculares para elevar la producción y, también, dar uniformidad a los procesos, lo que no ocurría en el antiguo sistema. Para ello era necesario dividir entre quienes piensan las mejores maneras de hacer el trabajo y quienes tienen las fortalezas físicas para ejecutarlo, a los primeros se les daba la responsabilidad de adiestrar a los segundos hasta obtener de ellos el mayor rendimiento que su cuerpo pudiera dar. También habla de la especialización de tareas, pues de esta manera, el trabajador gana más tiempo y destreza haciendo lo mismo todos los días. ¿No recuerda esto a Babbage y a Smith? (Ver a Adam Smith
y a Charles Babbage pensadores del siglo XIX).

Taylorismo

El taylorismo corresponde a la división de las distintas tareas del proceso de producción que trae consigo el aislamiento del trabajador y la imposición de un salario proporcional al valor que añaden al proceso productivo. Este nuevo método de organización industrial, cuyo fin era aumentar la productividad y evitar el control del obrero en los tiempos de producción, lo inició Frederick W. Taylor con el deseo de aprovechar al máximo el potencial productivo de la industria.

Taylor hizo un estudio con la el objetivo de eliminar los movimientos inútiles y establecer por medio de cronómetros el tiempo necesario para realizar cada tarea específica. A este método se lo llamó organización científica del trabajo. El sistema de Taylor bajó los costos de producción porque se tenían que pagar menos salarios, las empresas incluso llegaron a pagar menos dinero por cada pieza para que los obreros se diesen más prisa. Para que este sistema funcionase correctamente era imprescindible que los trabajadores estuvieran supervisados y así surgió un grupo especial de empleados, que se encargaba de la supervisión, organización y dirección del trabajo. Este proceso se enmarcó en una época (fines del siglo XIX) de expansión acelarada de los mercados que llevó al proceso de colonialismo que terminó su cruzada frenética en tragedia a través de las guerras mundiales. Su obsesión por el tiempo productivo lo llevó a trabajar el concepto de cronómetro en el proceso productivo, idea que superaría a la de taller, propia de la primera fase de la revolución industrial. La organización del trabajo taylorista transformó a la industria en los siguientes sentidos:

  • Aumento de la destreza del obrero a través de la especialización y el conocimiento técnico.
  • Mayor control de tiempo en la planta, lo que significaba mayor acumulación de capital.
  • Idea inicial del individualismo técnico y la mecanización del rol.
  • Estudio científico de movimientos y tiempo productivo.

La la división del trabajo planteada por Taylor efectivamente reduce los costos y reorganiza científicamente el trabajo pero encuentra un rechazo creciente del proletariado, elemento que sumado a la crisis de expansión estructural de mercado (por velocidad de circulación de la mercancía) lo llevaría a una reformulación práctica en el siglo XX que es la idea de fordismo.

Crisis del taylorismo y su reconfiguración a través del fordismo

Principios de la organización científica del trabajo:

El desarrollo del Capitalismo promovió un avance incesante de las técnicas productivas y de la ciencia aplicada al desarrollo industrial. Las empresas, que competían entre sí por controlar los mercados, buscaban reducir sus costos de producción. El avance tecnológico nuevas máquinas, medios de transporte más veloces, el uso de la electricidad permitía abaratar los costos; también influía en éstos la forma de organizar las tareas dentro de las fábricas. Los primeros pasos consistieron en la imposición de una disciplina muy severa y en una mayor división del trabajo, para que cada obrero realice unas pocas operaciones de manera repetida.
El deseo de aprovechar al máximo el potencial productivo de la industria llevó al ingeniero norteamericano Frederick W. Taylor (1856- 1915) a realizar un estudio minucioso de las tareas fabriles. Su objetivo era eliminar los movimientos inútiles y establecer por medio de cronómetros el tiempo necesario para realizar cada tarea específica. A este método se lo llamó organización científico del trabajo o tcylorismo.

Según el propio Taylor, las etapas para poner en funcionamiento su sistema de organización del trabajo eran las siguientes:

1. Hallar diez o quince obreros (si es posible en distintas empresas y de distintas regiones) que sean particularmente hábiles en la ejecución del trabajo por analizar.

2. Definir la serie exacta de movimientos elementales que cada uno de los obreros lleva a cabo para ejecutar el trabajo analizado, así como los útiles y materiales que emplea.

3. Determinar con un cronómetro el tiempo necesario para realizar cada uno de estos movimientos elementales y elegir el modo más simple de ejecución.

4. Eliminar todos los movimientos mal concebidos, los lentos o inútiles.

5. Tras haber suprimido así todos los movimientos inútiles, reunir en una secuencia los movimientos más rápidos y los que permiten emplear mejor los materiales más útiles.

La aplicación del sistema de Taylor provocó una baja en los costos de producción porque significó una reducción de los salarios. Para estimular a los obreros a incrementar la producción, muchas empresas disminuyeron el salario pagado por cada pieza. Hacia 1912 y 1913 se produjeron numerosas huelgas en contra de la utilización del sistema de Taylor.

Para que el sistema ideado por Taylor funcionara correctamente era imprescindible que los trabajadores estuvieran supervisados en sus tareas. Así se conformó un grupo especial de empleados, encargado de la supervisión, organización y dirección del trabajo fabril.

Quedaba atrás, definitivamente, la época en que & artesano podía decidir cuánto tiempo le dedicaba a producir una pieza, según su propio criterio de calidad. Ahora, el ritmo de trabajo y el control del tiempo de las tareas del trabajador estaban sujetos a las necesidades de la competencia en el mercado.


Modulo 1º.


El tiempo.

El tiempo suele definirse entre otros aspectos, como un periodo durante el que tiene lugar una acción o acontecimiento, o dimensión que representa una sucesión de dichas acciones o acontecimientos.
Puesto que esta asignatura se titula, organización y gestión de centros educativos, he decidido buscar información sobre el tiempo que tenga que ver con el ámbito educativo y que mejor que hablar del tiempo en la jornada escolar.

EL TIEMPO EN LA ESCUELA

El tiempo educativo es un amplio concepto que no se reduce a la cuestión de una jornada escolar. Existen otros tiempos:
- El tiempo de la duración de las diferentes etapas en una estructura graduada de la enseñanza: tiempo escolar obligatorio/no obligatorio; duración de cada etapa, ciclo,...
- Tiempo en relación al calendario y horario escolar en el que existen otras unidades cronológicas con una importante incidencia y que generalmente no se cuestionan:
- duración del curso escolar
- división en trimestres, bimestres, semestres
- distribución anual de los tiempos de vacaciones
- tiempos de recreo
El importante tiempo complementario al de asistencia obligada a la escuela, cada vez de mayor relevancia educativa:
- tiempo libre
- tiempo de actividades extraescolares
- tiempo de transporte

Y todos estos tiempos se encuentran comprendidos dentro de los márgenes del tiempo social: horarios y calendarios laborales, ritmos sociales, ciclos estacionales...
Es indiscutible que el tiempo escolar no se agota en la modalidad de jornada. La jornada escolar es una unidad cronológica que sirve de enlace entre el calendario escolar y la sesión de clase, y que debe organizarse teniendo en cuenta todos los tiempos educativos.

La secuencialización de los tiempos educativos en distintas unidades (cursos, trimestres, semanas, jornadas...) atribuye a cada una de ellas, un significado operativo dentro de la organización escolar. Pero los tiempos educativos son tiempos sociales, por lo que su significado se proyecta en la sociedad implicando directamente a quien lo vivencia (profesores, alumnos, padres) e indirectamente a todas las instancias que forman parte de su entorno (Administraciones Públicas, instituciones sociales, colectivos ciudadanos...). Consecuentemente no parece defendible entender que los tiempos educativos sean independientes de los demás tiempos sociales (laborales, recreativos, personales...), sino más bien un ámbito específico de estos últimos.
En su delimitación convergen, por otra parte, distintas perspectivas y dimensiones entre las que se pueden señalar aspectos históricos, comparados, sociológicos, psicopedagógicos, médico-sanitarios y organizativo escolares.


PERSPECTIVA PSICOPEDAGÓGICA

La jornada escolar es una unidad temporal particularmente relevante debido a la asociación que guarda con los denominados ritmos circadianos (vigilia-sueño, actividad-descanso).La importancia de los ritmos naturales es sobradamente conocida, subrayándose muy frecuentemente el peligro que se corre al perturbarlos sistemáticamente. Los alumnos y alumnas exigen períodos de trabajo y descanso que se van a ver influidos tanto por sus características fisiológicas como psicológicas.
Entre los discursos habituales sobre la idoneidad de unas u otras jornadas escolares, se han asociado a éstas mejoras o ganancias vinculadas al punto de análisis ahora propuesto, concretado en la posibilidad de incrementar logros en el rendimiento tanto atencional como académico.

Aludir a fracaso o éxito escolar en dependencia del tipo de jornada que la escuela mantenga, supone desconocer que este (éxito o este fracaso) vienen fundamentalmente determinados por la cantidad de tiempo total dedicado activamente a las tareas de enseñanza-aprendizaje, ya sea en la escuela o fuera de ella.
Un mismo tipo de jornada escolar permite la existencia de comportamientos escolares muy diversos, en los que influyen factores tales como: pausas previstas (recreos, descansos), tiempo adjudicada a cada tarea, las edades escolares y sus ritmos de actividad, la evolución de la curva de fatiga, el clima de la clase, etc... Por lo tanto, habrá que proceder con suma cautela a la hora de hablar de diferencias en los comportamientos escolares asociadas a las distintas modalidades de jornada.
Por otra parte, apenas existen estudios que explícitamente traten la perspectiva psicológica en los cambios de tipo de jornada escolar, fundamentalmente porque el tipo de jornada no aparece en general como una variable manipulable, sino como algo constante, uniforme, dentro de un determinado marco socio-cultural. Uniformidad que incluso se mantiene entre las diferentes edades de los alumnos de la escuela: no parece lógico establecer un mismo número de horas e incluso de días lectivos para todos los alumnos escolarizados, y sin embargo se hace.

Atención y fatiga
Con frecuencia se asocia directamente el tipo de jornada escolar con variables tales como fatiga, cansancio, estrés y atención, todas ellas muy relacionadas. La atención es, sin lugar a dudas, un requisito básico para la correcta actividad de las funciones cognitivas superiores.
La capacidad de concentración de un alumno puede resultar afectada por un gran número de circunstancias entre las que se pueden señalar la atmósfera de tranquilidad/intranquilidad reinante, el interés en la tarea, el tono emocional del grupo, las condiciones materiales, el cansancio, los métodos de enseñanza utilizados...
Los resultados derivados de la aplicación de diferentes pruebas de rendimiento atencional permiten constatar que con el desarrollo de la actividad lectiva se producen ganancias en esta variable tanto en alumnos con jornada partida como con jornada única. En ambas modalidades horarias se va produciendo una mejora de la atención; cuando comparamos las dos situaciones, las diferencias favorecen a la jornada partida, si bien en términos que no son estadísticamente significativos. (Los alumnos de sesión partida muestran valores de 0.47 al inicio de jornada y 0.79 al final por encima de los de de sesión única).
Estos resultados son concordantes con la autopercepción de fatiga manifestada por los propios escolares. Ya manifestamos anteriormente que el cansancio influye negativamente en la atención. De los alumnos y alumnas que formaron parte de la muestra de la investigación reseñada, el 19% de los de sesión partida manifestaban “estar cansados” al final de su jornada escolar, en tanto que esta afirmación fue corroborada por un 47% de los de única.

Rendimiento académico
La implicación psicopedagógica más utilizada en conexión con el tipo de jornada escolar es, sin lugar a dudas, la de la cantidad de aprendizaje; es decir el cuestionamiento sobre lo que "aprenden" los escolares en función del tipo de jornada.
El rendimiento escolar viene determinado por la conjunción de una serie de factores íntimamente relacionados, entre los que resulta muy difícil hacer una delimitación clara. Estos se agrupan en dos grandes categorías: las variables contextuales (sociofamiliares y escolares) y variables personales.
Factores sociofamiliares, que ponen de manifiesto la importancia del medio familiar en el desarrollo personal y social de las personas: clima educativo familiar, origen social, nivel socio-cultural, etc...
Factores escolares que en los que se remarca el influjo de la institución escolar, las características del profesorado y la historia académica del alumnado en los resultados académicos del mismo.
Factores personales que responden a características internas y que serán moduladas por los dos grupos anteriormente señalados: inteligencia y aptitudes intelectuales, estilos cognitivos, personalidad, etc...

La jornada escolar se sitúa en el marco de las variables escolares; concretamente en el ámbito de la institución escolar y su organización.
Si bien no hay constancia científica hasta el momento de que la distribución del tiempo -concebida como distribución anual, trimestral, semanal o diaria- facilite o dificulte el rendimiento escolar, sí hay estudios que indican que dependiendo de la secuencialización de las distintas áreas (combinando las más y menos fuertes, así como actividades más y menos distendidas) se puede facilitar o no el aprendizaje.
No parece por lo tanto pertinente hablar de rendimiento y calidad asociándolo a un tipo u otro de jornada escolar. Vemos sin embargo, que lo que verdaderamente influye en estos aspectos, es todo lo que lleva asociado una determinada manera de estructurar, secuencializar y en definitiva organizar la escuela, los métodos de enseñanza empleados, las características del profesorado, etc...


EL TIEMPO OBJETIVO Y EL TIEMPO SUBJETIVO
El concepto de tiempo ha sido uno de los más debatidos en la historia. Por ello, aquí expongo las conclusiones de diversos autores sobre el tiempo, centrándome en dos de ellos, Aristóteles y kant.
Para Aristóteles, el tiempo es "el número del movimiento según el antes o después"
Fue Aristóteles mismo quien introdujo en su época la discusión acerca del dilema de la objetividad y subjetividad del tiempo, llegando a concluir que "si por un lado el tiempo como medida no puede existir sin el alma porque sólo el alma puede medir, por otro lado, el movimiento al que se refiere la medida no depende del alma". Así, Aristóteles, abrió la posibilidad de un tratamiento relativista de las interpretaciones del tiempo.
Para Kant el tiempo "es objetivo y real con respecto a las cosas naturales, para las cuales el tiempo tiene 'realidad empírica' indudable... El objetivismo de la concepción kantiana es demostrado... por la reducción del tiempo al orden causal..."; pero, a la misma vez, por otra parte, existe en Kant una mirada "subjetivista" del tiempo en tanto lo considera, junto con el espacio, como uno de los principios necesarios y universales de "la intuición pura", dado por la sensibilidad, condición formal a priori de todos los fenómenos y, por tanto, de cualquier percepción sensible, es decir, "puede llamarse 'subjetivo' sólo con respecto a las cosas en sí que se encuentran más allá de la consideración del hombre". Dice el propio Kant en la Crítica de la Razón Pura que el tiempo; "es ley necesaria de nuestra sensibilidad y, por lo tanto, condición formal de todas las percepciones que el tiempo precedente determine por necesidad al siguiente."[1].

Estamos de acuerdo, pues, con la idea de que efectivamente el tiempo vive paradójicamente entre la objetividad y la subjetividad:

a) Su objetividad puede ser entendida como la sucesión de acontecimientos posibles de ser conocidos y mensurables, (como los ciclos que dan por resultado las estaciones, etc). Podría argumentarse que tales ciclos conocidos por el hombre, refieren e interpretan determinados rasgos del medio ambiente que se van presentando en la interacción del hombre con él, y que son, por consiguiente, construcciones sociales e históricas que indican una convención pactada, intersubjetiva. El tiempo es una construcción intersubjetiva, pero surge en una relación dialéctica con el medio natural y social en el que se desenvuelve. Además, es evidente que toda construcción intersubjetiva del tiempo, estructura el pensamiento y la acción de los hombres. La escuela actual es precisamente, desde esta dimensión, una agencia de imposición de la cultura de la sociedad, de tal forma que cuando el niño o el joven acceden a ella, existe ya un mundo simbólico previo que les permite orientarse y adaptarse a esa estructuración simbólica. Ese universo cultural con su carga de significados y lleno de encargos sociales para cumplir su misión, ha ido perfeccionado una distribución del tiempo como dispositivo de control, que somete a profesores, estudiantes y padres de familia a moverse con un cierto ritmo y a realizar la tarea que se le ha encomendado a cada uno con la calidad e intensidad programada.

b) Por otra parte y a la misma vez, podemos reconocer una dimensión subjetiva del tiempo, entendida como la vivencia propia de cada persona, la manera particular como procesa cada uno, en sí, las cosas del mundo, es decir, para esta dimensión "el tiempo es subjetivo, vivido, tiene una duración interna que varía de persona a persona.